Flores para bodas en Valencia: guía para elegir la decoración floral de vuestra boda
- JACOBO SANMARTIN
- 15 ago
- 6 min de lectura
Las flores tienen la capacidad de transformar por completo una boda. No se trata únicamente de elegir variedades bonitas, sino de conseguir que la decoración floral acompañe al espacio, la época del año y, sobre todo, al estilo de cada pareja.
Si estáis buscando flores para vuestra boda en Valencia, probablemente ya habréis guardado decenas de imágenes en Instagram o Pinterest: ramos de novia, centros de mesa, ceremonias llenas de flores, composiciones silvestres, decoraciones minimalistas…
El reto llega cuando hay que convertir toda esa inspiración en una propuesta que funcione realmente en vuestra boda.
En esta guía os contamos algunos de los aspectos que recomendamos tener en cuenta antes de elegir vuestra decoración floral.
1. Empezad por el estilo de la boda, no por una flor concreta
Es habitual comenzar diciendo: “quiero peonías”, “me encantan las hortensias” o “quiero flores blancas”.
Pero nosotros recomendamos empezar un paso antes.
Pensad primero en cómo queréis que se sienta vuestra boda.
Puede ser una boda silvestre y mediterránea, elegante y clásica, minimalista, romántica, colorida o inspirada en el entorno rural de una masía.
Cuando existe una dirección estética clara, resulta mucho más sencillo decidir posteriormente qué flores, verdes, recipientes y elementos decorativos tienen sentido.
Además, esto permite que todos los espacios de la boda mantengan una misma línea visual.
2. Tened en cuenta el espacio donde vais a celebrar la boda
Valencia cuenta con una enorme variedad de espacios para bodas: masías, fincas, alquerías, jardines, iglesias, espacios urbanos o celebraciones junto al Mediterráneo.
Y el mismo diseño floral no funciona igual en todos ellos.
Una masía rodeada de vegetación puede necesitar muy poca intervención floral en determinados espacios para conseguir un resultado espectacular. En cambio, un espacio más neutro puede permitir que las flores tengan mucho más protagonismo.
Antes de diseñar la decoración conviene estudiar la arquitectura, los jardines, el mobiliario, los colores existentes y los diferentes espacios por los que pasarán los invitados.
La idea no debería ser simplemente poner flores, sino conseguir que las flores parezcan formar parte del lugar.
3. Pensad la boda por momentos
Otro error habitual es pensar únicamente en los centros de mesa.
La decoración floral puede acompañar prácticamente todo el recorrido de los invitados durante la boda.
La ceremonia
Puede incluir la entrada, el pasillo, el altar, los bancos o sillas y diferentes composiciones que enmarquen el lugar donde tendrá lugar la ceremonia.
No necesariamente todos estos espacios tienen que estar decorados. Muchas veces es preferible concentrar la decoración en dos o tres puntos importantes.
El cóctel
Durante el cóctel pueden aparecer pequeños jarrones, composiciones florales en mesas altas, rincones decorativos o elementos que conecten visualmente este espacio con el resto de la boda.
El banquete
Los centros de mesa suelen ser los protagonistas, pero existen muchísimas posibilidades.
Centros bajos, composiciones con diferentes alturas, pequeños jarrones distribuidos por la mesa o combinaciones de flores con velas, cerámica, frutas, ramas y otros elementos decorativos.
El seating plan y la bienvenida
Son dos lugares especialmente interesantes para introducir flores porque concentran mucha atención de los invitados y permiten crear composiciones con personalidad.
El ramo de novia y los complementos florales
El ramo merece un tratamiento propio y puede complementarse con prendidos, flores para el pelo u otros pequeños detalles florales.
Pensar la boda por momentos ayuda también a tomar una decisión especialmente importante: dónde merece la pena concentrar el presupuesto.

¿Todavía no tenéis claro qué estilo de boda os representa?
Es completamente normal.
En Espiga hemos creado El Libro de las Flores, una guía de inspiración donde recopilamos diferentes estilos, flores, colores, elementos decorativos y formas de plantear cada uno de los momentos de una boda.
No está pensado para que copiéis una boda determinada, sino para ayudaros a descubrir qué os gusta, qué no os gusta y empezar a encontrar vuestro propio estilo.
Podéis descubrirlo con nosotros en una primera videollamada, donde conoceremos vuestra boda y os ayudaremos a empezar a definir vuestra decoración floral.
4. Trabajad con flores de temporada
La disponibilidad de determinadas flores cambia a lo largo del año.
Por eso, aunque las imágenes de inspiración son muy útiles, recomendamos utilizarlas como una referencia estética y no como una lista cerrada de variedades que necesariamente tienen que aparecer en vuestra boda.
Si os enamoráis de una fotografía por sus colores, su volumen o la sensación que transmite, podemos buscar diferentes flores que nos permitan conseguir un resultado similar dependiendo de la temporada.
Un buen diseño floral no debería depender exclusivamente de una variedad concreta.

5. Elegid una paleta de colores
No hace falta decidir desde el principio cada flor, pero sí puede resultar muy útil establecer una dirección cromática.
Por ejemplo:
Blanco, verde y tonos naturales.
Terracota, melocotón y rosa empolvado.
Granate, verde y crema.
Amarillo suave, blanco y verde.
Tonos mediterráneos combinados con materiales naturales.
La paleta puede trasladarse posteriormente a las flores, pero también a velas, cerámica, papelería, textiles y otros elementos.
De esta forma conseguimos que la decoración tenga una identidad común sin necesidad de que todo sea exactamente igual.
6. Las flores no tienen que trabajar solas
Una decoración floral no tiene por qué estar compuesta exclusivamente por flores.
Nos gusta trabajar también con elementos como jarrones de vidrio, barro o cerámica, damajuanas, candelabros, velas, cestas, frutas, ramas o materiales naturales.
Introducir estos elementos permite crear composiciones con mayor profundidad y personalidad.
Además, puede ayudarnos a distribuir mejor el presupuesto.
En muchas ocasiones, menos flores bien utilizadas producen un resultado mucho más interesante que una decoración excesivamente recargada.
7. No intentéis copiar exactamente una boda de Pinterest
Pinterest, Instagram y TikTok son herramientas fantásticas para descubrir qué os gusta.
Utilizadlas. Guardad muchas fotografías y enseñádselas a vuestro florista.
Pero no penséis necesariamente en reproducir una imagen exactamente.
Cada boda tiene un espacio, una luz, unas mesas, una época del año y un presupuesto diferentes.
Por eso, cuando una pareja nos enseña una referencia, nos interesa especialmente entender qué le gusta de esa fotografía.
Puede ser la combinación de colores. La sensación de movimiento de las flores. El tipo de jarrón. La cantidad de verde. La naturalidad de la composición. O simplemente la sensación que transmite.
Una vez identificado, podemos utilizarlo como punto de partida para crear algo propio.
8. Priorizad antes de aumentar el presupuesto
No todos los rincones necesitan tener el mismo nivel de decoración.
Si vuestro presupuesto es limitado, nuestra recomendación sería identificar aquellos espacios que realmente pueden transformar la percepción de la boda.
Puede tener más sentido realizar una composición especial en la ceremonia, crear unos centros de mesa muy cuidados y trabajar un seating plan con personalidad que repartir pequeñas cantidades de flores por multitud de espacios.
También debemos tener en cuenta lo que ya ofrece el lugar.
Si celebráis vuestra boda en una masía de Valencia con unos jardines espectaculares, quizá no necesitemos intervenir demasiado en el cóctel.
Podemos aprovechar el entorno y dedicar esa parte del presupuesto a otro momento.
9. Buscad una decoración que siga teniendo sentido dentro de unos años
Las tendencias son una fuente fantástica de inspiración, pero no deberían ser el único criterio para diseñar una boda.
Vuestra boda probablemente será uno de los días más fotografiados de vuestra vida.
Por eso creemos que la decoración debería tener personalidad, pero también cierta atemporalidad.
Nuestro objetivo no sería que alguien viera una fotografía y dijera inmediatamente en qué año tuvo lugar la boda.
Preferimos que diga: “esto tiene muchísimo que ver con ellos”.
Espiga: flores para bodas en Valencia
En Espiga diseñamos decoración floral para bodas en Valencia partiendo de una idea muy sencilla: cada boda debería tener su propia identidad.
Por eso no trabajamos desde un catálogo cerrado donde simplemente elegís entre diferentes opciones. Nuestro proceso comienza conociéndoos, entendiendo cómo imagináis vuestra boda, dónde os casáis y qué cosas os inspiran.
A partir de esa primera conversación empezamos a construir juntos la dirección estética. Si tenéis las ideas claras, trabajamos sobre ellas. Y si todavía estáis descubriendo vuestro estilo, utilizamos El Libro de las Flores como punto de partida para enseñaros diferentes posibilidades.
Después transformamos toda esa información en una propuesta floral personalizada para vuestra boda: ceremonia, cóctel, centros de mesa, seating plan, rincones especiales, ramo de novia y complementos.
Y os acompañamos durante todo el proceso hasta el montaje final el día de la boda.
Porque elegir las flores no debería consistir únicamente en decidir qué variedades os gustan.
Debería consistir en imaginar cómo queréis que se sienta vuestra boda.
¿Empezamos a diseñar vuestra boda?
Si os casáis en Valencia y estáis empezando a pensar en vuestra decoración floral, nos encantará conoceros.
No hace falta que sepáis qué flores queréis ni que tengáis decidido vuestro estilo. Para eso precisamente está la primera conversación.
Contadnos dónde os casáis, cuándo será vuestra boda y cómo os la imagináis. Nosotros os enseñaremos cómo trabajamos y podremos empezar a descubrir juntos qué dirección puede tener vuestra decoración.



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